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Bienvenida al espacio en el que cometo el exceso de ser yo: familia, escritura y diseño hecho a mano en la vida de una multiapasionada. ¿Compartimos juntas cómo podemos embellecer cada gesto cotidiano?

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En este blog vas a encontrar mis grandes pasiones: mi familia, la escritura y el universo del DIY.

Estante reciclado: de cenefa a biblioteca.

Estante reciclado


Hoy comparto un proyecto frugal. Muy frugal. Y reciclado. Era un viejo cajón de cortina en el consultorio de mi padre y ahora, es un estante reciclado que contiene los libros de su nieto. Sobrevivió al caos de la mudanza, al desmantelamiento total de la habitación y durante semanas estuvo en un rincón del taller.

​Detuve a mi madre cuando estaba a punto de tirarlo, cansada de que se cayera cada vez que entraba. Le expliqué que podía hacer algo con él, podía ser un estante. ¿Un estante? Es simple: solo hay que pintarlo y usarlo invertido. ¿Fácil? Seguramente. Así como lo observan en la primera imagen se veía al principio. De lejos, no está tan mal. Pero de cerca...Lo que parece madera no es más que papel adhesivo estropeado por el tiempo.


Estante para libros reciclado.


Estante reciclado.



​De allí en más, con la convicción de que la cenefa podía tener una nueva vida sosteniendo historias, vino la parte menos amable: retirar el papel adhesivo, limpiar con alcohol, masillar las zonas desparejas, lijar... Lo que no es tan divertido pero es necesario para que el proyecto salga adelante.


Estante para libros reciclado.


Después vino la parte menos pesada: pintar de blanco el estante reciclado y presentarlo en la pared. Reconozco que colocarlo no fue tan sencillo cómo esperaba. Originalmente quería utilizar algún sistema "oculto", similar al de los estantes flotantes. Pero... este estante tenía que estar preparado para recibir el peso de los libros de Cami.


Y ahora, ¿cómo cuelgo mi estante reciclado?




En consecuencia, la practicidad le ganó la pulseada a la estética. Me terminé rindiendo a las clásicas ménsulas blancas que venden en las ferreterías. En definitiva, no son tan visibles cuando la pared tiene el mismo color. Bueno, al menos no me molestan tanto como pensaba. Solucionado el problema (más conflicto psicológico de aceptación de las ménsulas que problema real) este es el resultado final, con los inquilinos en su nueva casa.


Estante para libros reciclado.


Cuando un estante reciclado es más que un estante.



​Fue una cenefa. Es un estante pero es más que un estante, es el espacio de las historias que Camilo lee y que nutren su imaginación. También es el signo de una nueva etapa, en la cual una habitación condenada a los recuerdos, se transforma para recibir a un nuevo dueño, que la llena de risas y palabras. Era un cajón de cortina, hoy es el estante reciclado para los libros de mi hijo. Como dije, furgal, muy frugal.​


Estante para libros reciclado.
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